sábado, 18 de junio de 2011

DECRETO 316-06 AFECTA LA ECONOMÍA NACIONAL



Por: Robert Cabrera
Tamboril.- 18 de junio de 2011.- Como una de las medidas anunciadas por el gobierno dominicano, en el marco de la Seguridad Ciudadana, el Presidente de la República Dr. Leonel Fernández, mediante decreto 316-06, dispuso la regulación del horario de expendio de bebidas alcohólicas.
            Desde el año 2006, los dominicanos no pueden comprar bebidas embriagantes a partir de las doce de la noche de domingo a jueves y de las dos de la madrugada los viernes y sábados.
            Con esta medida se procuraba reducir los índices de delincuencia que han llegado a niveles inimaginables en nuestro país hasta poco más de una década.
            Lo cierto es que luego de la aplicación de esta normativa, la delincuencia ha seguido creciendo en nuestro país, quedando así demostrado que no es ahí donde radica el problema.
            La aplicación de este decreto se ha prestado más bien para que los encargados de su aplicación sobornen a dueños de establecimientos que buscan se les permita abrir por un rato más.
          
  Pero también las autoridades del Ministerio de Interior y Policía, se inventaron unas extensiones de horario para los negocios que paguen un impuesto adicional, convirtiendo el decreto en cuestión en una nueva fuente de ingreso para el Estado.
            Como consecuencia de este decreto, la mayoría de los establecimientos de vida nocturna se han visto afectados, puesto que, al disponer de un tiempo muy limitado para el consumo de bebidas por parte de sus clientes, se han visto en la necesidad de aumentar los precios, lo que provoca una merma en la asistencia y consumo de quienes no pueden pagar las cantidades establecidas.
            Estos negocios, en muchos casos operaban hasta con tres tandas de empleados, entre camareros, bartenders, seguridad, limpieza y otros, contribuyendo al fomento del empleo de cientos o miles de padres de familia que hoy han quedado desempleados, puesto que hoy día se opera este tipo de negocios con una sola tanda de empleados.
            Los vendedores de comida chatarra que gozaban de una clientela que consumía después de salir de las discotecas, bares o cualquier negocio de ese tipo, han tenido que cerrar y sumarse a la gran lista de personas que no encuentran sustento para sus familias a partir del famoso decreto.
            El asedio constante de las patrullas policiales que están al acecho de quienes salen de los centros de diversión, es motivo de irritación para los ciudadanos que se ven obligados a darle dinero para evitar malos ratos causados por quienes han sido investidos de autoridad y abusan de ella.
            Las orquestas de merengue también son víctimas del decreto de Almeida, como muchos le llaman, por ser el otrora Ministro de lo Interior el autor de la pieza, ya que con el anterior formato estos podía tocar hasta tres fiestas el mismo día, teniendo que conformarse con una en estos tiempos, lo que los ha obligado a subir sus tarifas a niveles que les han sacado del mercado.
            Y si seguimos la cadena, veremos que el decreto 316-06, ha sido fatal para la economía dominicana.
            Pero más aun, un país cuyos ingresos vienen en gran parte del sector turismo, ha hecho que con el decreto en referencia los turistas que pudieran desplazarse en diferentes sectores de las ciudades y que vienen precisamente a buscar la diversión que en sus países quizás no tengan, se vean hoy obligados a permanecer en los hoteles donde se alojan, sin que los recursos que pudieran generar lleguen a la población ávida de mejorar su situación económica.
            Estamos en un momento donde se necesita reactivar la economía y con la derogación de este decreto estaríamos abriendo las posibilidades de negocios para varios sectores, especialmente a aquellas personas que venden sus servicios a los establecimientos nocturnos y a los que instalan pequeños negocios que giran en torno al negocio de las bebidas.
            Apelamos a las autoridades nacionales para que revisen estas medidas y se busque una solución, como un paliativo a la crisis económica en que estamos atrapados, no sólo los dominicanos, sino la mayoría de los países del mundo. 

1 comentario:

  1. Anónimo6/18/2011

    Recae de nuevo el 4%, pero se necesita tiempo, y una medida sólida, que no la tumbe el siguiente gobierno.

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